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16 febrero 2013

Ilha Santa Catarina

Para huir de la lluvia que acechaba toda la costa de Rio y los alrededores decidimos viajar al sur y hacer una ultima etapa de playa antes de irnos de Brasil. La Ilha de Santa Catarina es mas conocida como Florianopolis, del nombre de la gran ciudad que conecta la isla del continente. Es un lugar conocido en el sur de Brasil por tener bellas playas pero es sobre todo el lugar de veraneo privilegiado por argentinos y uruguayos. Nos atrevemos a decir que escuchamos mas español que portugués durante nuestros días en la isla.

Los primeros días los pasamos en la playa de Pantano do Sul, que queda como su nombre lo indica al sur de la isla. El hostel quedaba a orillas de playa y la playa no era magnifica pero era correcta. 






A partir de Pantano do Sul se puede hacer una caminata de hora y media para llegar a otra playa llamada Lagoinha do Leste, un poco mas preservada y con un cierto encanto. Esa misma mañana Laszlo verificó la previsión del tiempo y vimos que a partir de las 13h iba a llover así que salimos tempranísimo e íbamos a un ritmo bastante rápido. Nos dio tiempo de aprovechar los pocos rayitos de sol que salieron, regresar con truenos y relámpagos y llegar justo antes de que se desatara una fuerte lluvia que duró unas cuantas horas. Lo único que podíamos pensar mientras regresábamos era toda esa gente loca que cruzamos a nuestro regreso que apenas estaban a mitad de camino para ir a la playa! Finalmente la obsesión de los franceses por la "meteo" pagó sus frutos.







Luego de pasar varias horas en internet tratando de conseguir otro lugar dentro de la isla o aun en el mismo estado para descubrir otras playas nos resignamos a que la temporada alta estaba en pleno y que jamas conseguiríamos una opción en una playa mejor y mas barata. 

Al final decidimos irnos a otra playa bien cercana, Armaçao do Pantano do Sul (ciertamente, no nos fuimos muy lejos). Y ahí por suerte caímos en una especie de appart hotel bueno, un poco bonito pero sobre todo barato! decidimos visitar las otras partes de la isla utilizando la maravillosa red de transporte publico y ahorrar un poco de dinero en el alojamiento.




A partir de ahí seguimos visitando playas, siendo nuestra preferida la playa de Matadeiro, que quedaba a solo 15 minutos a pié de la casa, con una marea un poco extraña pero con música en vivo y mucha vida.



Luego paseamos por Lagoa de comprar nuestros últimos pares de havaianas y de almacenar los últimos rayos de sol en nuestra piel, le dijimos adiós a las playas brasileras... fue lindo mientras duró! pero ya comenzamos a necesitar otros paisajes...




en el proximo post, Porto Alegre, donde la suerte definitivamente estuvo de nuestro lado!

14 enero 2013

Itacaré

Para poder llegar a nuestro siguiente destino pasamos un poquito de trabajo: trayecto en bus desde Praia do Forte a Salvador, luego bus local desde el terminal de buses hasta el terminal de ferry, 1 hora en ferry hasta un pueblito llamado Bom Despacho y un ultimo bus de 4h hasta Itacaré. 




Antes pueblito de pescadores, Itacaré es hoy mas conocida por sus spots de surf y sus bellas playas. Hace 10 años sufrió un fuerte boom turístico que la dotó de una enorme infraestructura turística que esta hoy sobredimensionada para el numero de turistas que va cada año, sin embargo el ambiente es tranquilo e invita a quedarse unos días disfrutando del sol y las playas.

Itacaré es también conocida como le lugar predilecto de vacaciones de la pareja de actores Vincent Cassel y Monica Belluci... y por suerte, el 25 de diciembre nos cruzamos con Vincent Cassel en el centro de la ciudad comprando unas havaianas! no tenemos fotos (pues él prefirió que fuera as[i) pero yo tuve la oportunidad discutir un ratico con el y es de verdad alguien encantador!

Las playas son accesibles a pie desde el centro o tomando unos senderos a través de la selva tropical. Todas con agua perfectamente cristalina a temperatura perfecta.


la playa central, Concha



Aquí tienen una muestra de las hermosas playas que visitamos:

- Engenhioca





 - Havaizinho




- Camboa: que es a nuestros ojos la playa mas bella que hemos visitado en nuestras vida





Arena lanca, olas pequeñas y algunas palmeras para tener un deliciosa sombra 

y el agua completamente cristalina


- Itacarizinho






- Resende


 - Prainha






Durante nuestros días en Itacaré nos hospedamos en una posada algo particular. El concepto es el siguiente: Ben, un  chico neo-zelandés que quedo enamorado de la zona decide construir una enorme casa, con apartamentos particulares dotados de baño y cocina, con un bello jardín central y una piscina. Cada apartamento fue vendido a sus amigos en Nueva Zelanda, Australia e Inglaterra, quienes podían o vivir en ellos o subalquilarlos a turistas. La localización del lugar era ideal, apartado del centro de la ciudad pero cerca del puerto donde llegaba el ferry desde Salvador. Todo parecía bien hasta que el gobierno brasileño decide construir un puente haciendo que la entrada a Itacaré se haga en su mayoría por carretera cerca del centro y no por ferry. Esto hizo que el lugar quedara un poco apartado de toda la actividad y la vida del pueblo. Tres de los subpropietarios decidieron entonces venir a Brasil y convertir el lugar en un hostel. Pero la poca vida del lugar hizo que al final sólo uno se quedara y el lugar hoy a pesar de ser perfecto para ser un hostel no sea muy visitado por brasileros (gringo hostel) y tenga un aire un poco triste. Pero los chicos que la gerencian son bien simpáticos y entusiastas y hasta organizaron una gran fiesta para Navidad en el hostel con los huespedes de 3 hostels.

Esto nos hizo reflexionar mucho sobre nuestra idea de crear una posada en latinoamérica. Es cierto que lo ideal es instalarse en un sitio con bastante potencial pero que no esté sobrepoblado por opciones turísticas, pero el riesgo de repetir la expériencia de Ben es bastante fuerte.


08 enero 2013

Praia do Forte

En el norte de Brasil nos tomamos nuestro tiempo, así que en Recife comenzamos a decirnos que debíamos acelerar un poco nuestro ritmo. Decidimos entonces de ir directamente hasta Salvador de Bahía, lo que serían 17 horas de bus. Desde la casa de Nicole hasta el terminal de buses estábamos un poco estresados con miedo a llegar tarde y perder nuestro bus ya que normalmente los buses salen puntualmente en Brasil. Finalmente nosotros llegamos a tiempo... pero nuestro bus no.

En realidad no salía de Recife sino que venía de mas lejos y hacía una parada ahí para montar mas gente y al final llegó con 4 horas de retraso. Luego fue perdiendo aún mas tiempo durante el trayecto (tipo regresar a una ciudad a la que habíamos pasado una hora antes para buscar un pasajero...) y eso hizo que la gente comenzara a molestarse de verdad y gritar en el bus, sobre todo porque una parte de los pasajeros habían empezado el trayecto mas temprano e iban mas allá de Salvador. Los reclamos no hicieron que el bus fuera mas rápido pero si nos impidió dormir bien.

En conclusión, llegamos a Salvador a las 12h30 en vez de las 6 am, muertos de cansancio. Habíamos decidido de ir directamente a la Chapada Diamantina (un parque nacional en el interior del país) pero ya no habían puestos libres en los buses que llegaban en horarios decentes (para no tener que conseguir un hostel en plena noche) y además hacer de nuevo 7 horas de bus nos pareció un poco inhumano. Decidimos entonces ir mas temprano de lo planificado a la Praia do Forte a apenas 2 horas de Salvador.

Es un poco como la playa chic cerca de Salvador. 
Eso tiene sus buenos lados: 

- bellas playas de agua translúcida.





- una reserva de protección de tortugas marinas con unos espécimenes impresionantes - pudimos incluso asistir a la liberación de unos bebés tortugas en la playa para que regresaran al mar (un espectáculo increíble pero ya no teníamos batería en la cámara, demasiado chimbo)









Pero también tiene sus malos lados:

- ambiente un poco pretencioso con mujeres caminando en tacones en las calles de piedras y restaurantes super caros.

- el centro de protección de tortuga toma un aire de Disneyland con lanzamiento de comida a las tortugas para los niños y un gentío incontrolable durante la liberación de los bebés tortugas en la playa.


Hay que decir que ya llegamos a la temporada crítica del año: las vacaciones escolares de Brasil comienzan a partir del fin de semana de navidad. Las dos primeras noches eran todavía días de semana y logramos tener un hotel barato. Pero para la noche del viernes ya el precio de la habitación era el doble...

Tuvimos que pasar la ultima noche en un dormitorio del HI local que ya es bastante caro pero que tiene la ventaja de incluir la entrada gratuita al "SalvadorTortugaLand". Problema: este enorme HI (que traduce Hostel International - una cadena de hostels para mochileros) lleno de dormitorios no ofrece ninguno mixto. Pensamos que no era tan grave si era solo por una noche.

A las 9 de la noche eramos los únicos huéspedes de nuestros dormitorios. Así que pensamos que quizás podíamos dormir en el mismo y le preguntamos gentilmente al recepcionista. Y ahí sorpresa, el tipo super obtuso nos dice que no es posible y que esta incluso prohibido. Sensación desagradable de ser tratados como muchachitos en un campamento vacacional... pero la cosa no se acaba ahí: yo entré en el cuarto de Laszlo para agarrar el shampoo y el jabón y poder ducharme y al salir el mismo tipo me estaba esperando en la puerta para decirme que yo no tenía derecho a estar ahí y que saliera inmediatamente. Ahí ya nos pareció ridícula la situación y estábamos verdaderamente molestos frente a tanta estupidez. Al día siguiente nos fuimos bravos y con un gusto amargo de este hostel HI.

Pero bueno, Praia do Forte sigue siendo un lugar simpático pero fue ahí donde nos dimos cuentas que las vacaciones brasileñas no nos iban a facilitar nuestro viaje. Así que comenzamos a planificar el resto de nuestro tiempo en Brasil por anticipado a lo que no estábamos acostumbrados. 

Y menos mal que lo hicimos así porque nos dimos cuenta que la cosa de verdad iba a ser bien complicada: para el fin de año todos los hostels de la costa brasileña proponen unos "paquetes" de 4 o 5 días con precios que son 4 a 5 veces el precio normal! Esto nos obligó a cambiar nuestro programa inicial (pasar año nuevo a la Chapada) y a reservar nuestros hostels para las 3 semanas siguientes. Perdimos un poco la flexibilidad que teníamos al inicio del viaje :(